jueves, 18 de octubre de 2012

Posiciones Sexuales para Travestis

Hola amigxs, nuevamente les escribo para darles tips y consejos para travestis, que amablemente amigas y su presente servidora comparten con traves primerizas y experimentadas. Espero que sea de gran utilidad para ustedes y que me manden sus mails, comentarios, anécdotas, tips, conocimientos, preguntas, etc. para seguir informando a las comunidades travestis.


La gama de posturas que la pareja puede adoptar para hacer el amor es tan amplia que hasta los mismos orientales ya pensaron en hacer un libro como el Kama-Sutra, cuya influencia no escapa a Occidente. Además existen infinitud de posturas que aportan gran variedad a la vida sexual. A continuación te detallaremos cuáles son las posturas básicas con las que seguro encontrarás el placer sexual y los métodos más efectivos para ganar en placer, tanto tú como tu pareja:


Cara a Cara
Postura clásica y universal, pero no por eso aburrida. El cara a cara permite una infinidad de variantes para hacerla más atractiva y excitante. La movilidad de las manos, la cercanía de los rostros y la comodidad de los cuerpos son las ventajas que la hicieron famosa. No hay que temer probar nuevos tipos de contacto durante el coito: que ella toque los glúteos y el ano de su compañero, que él frote el pene de ella o que ella misma lo haga, que las piernas de ambos estén más cerca para sentir cierta dificultad en la penetración.... Es una posición que muchos identifican con el amor y el romance, los comienzos de una pareja, la adolescencia... pero vale la pena experimentarla en todas las etapas de la vida sexual y sacarle el jugo a sus ventajas.

El arco
Variante del "Cara a cara", el arco es una posición que, a través de una pequeña variante, modifica las sensaciones al extremo. Ella permanece acostada boca arriba con las piernas abiertas y flexionadas, apoyando sus brazos detrás de los hombros. Cuando su compañero esté listo para penetrarla, eleva sus caderas y se posa sobre las piernas flexionadas del compañero. El placer que ella recibe se centra en la penetración profunda y en la particularidad de sentir toda la zona vaginal y abdominal envuelta de la piel del hombre. El cansancio que se experimenta al mantener la posición se ve recompensado con la potencia del orgasmo que puede provocar.

Clásica Travesti Dominante
Esta postura clásica también se realiza con la mujer en la posición dominante, lo que resulta muy excitante para muchos ya que modifica sustancialmente lo tradicional en la "Cara a cara" que es el hombre sobre la mujer. De esta forma los dos pueden frotar sus penes en el vientre de su compañero con más facilidad y según su antojo. Es ideal para las que les cuesta llegar al orgasmo y necesitan una estimulación muy directa. Además el hombre puede tocar impunemente los glúteos de su compañera, meter sus dedos en el ano de ella y atraerla hacia su cuerpo con fuerza tomándola de las nalgas.

Profundidad
Esta es una posición de penetración total, de allí su nombre. Con las piernas elevadas y abiertas, ella aguarda a que su compañero introduzca el pene en su ano para calzar sus piernas en los hombros de él, que apoyará sus manos para regular el movimiento. A muchas puede parecerles complicada, incómoda o dolorosa la visualización de esta postura, pero vale la pena probarla porque ofrece la penetración absoluta y un contacto genital único: los testículos se posan suavemente entre los glúteos y el clítoris se encuentra presionado por la abertura de las piernas. La dificultad para besarse y la distancia de los rostros pueden ser amplia-mente excitantes para ambos.

Deleite
Ella se arrima al borde de la cama o de una silla. El se arrodilla para dejar su pene a la misma altura que el ano de ella, que se abre de piernas para recibir el sexo de su compañero y echar su cuerpo para atrás en una sutil relajación. Al mismo tiempo, el cuerpo de él es envuelto por las piernas de ella mientras se ocupa de marcar el ritmo de la penetración.

El Abrazo
La pareja está de pie, desnuda y enfrentada. Ella trepa a su compañero por los hombros y abraza su cuerpo con las piernas. El toma a ella de los glúteos y la atrae a su cuerpo para penetrarla. El abrazo total es parte de un sexo pasional y creativo, donde el contacto corporal es muy completo. El ritmo del coito puede ser de dos maneras: de arriba hacia abajo o de atrás para adelante, dependiendo de la intensidad de placer que ambos experimenten con cada opción.

La Butaca
Recostado sobre una almohada o almohadón confortable, el hombre se sienta con las piernas flexionadas y un poco abiertas. Esta posición permite la postura que consiste en que ella se siente cómodamente en el espacio que él forma con su cuerpo. Con la ayuda de sus manos, el hombre acomoda a su compañera en su erección, controlando ambos el ritmo y la intensidad de la penetración. Las piernas de ella se apoyan suavemente en los hombros del hombre, quien tiene su cabeza atrapada y envuelta en los muslos de su compañera. El hombre puede tocar el pene de ella al tiempo que la sostiene de la cintura con fuerza. La dificultad que reside en acercar los rostros y lo osado de la propuesta, convierten a "La butaca" en una postura diferente y muy sensual.

Sorpresa Travesti
Esta postura es ideal para los amantes del sexo más salvaje y primitivo. El hombre, de pie, toma a ella por detrás y la penetra tomándola de la cintura. Ella, relaja todo su cuerpo conforme la gravedad hasta apoyar sus manos en el piso. El hombre "sorprende" a ella por detrás y marca la cadencia del coito. Para ella, el placer se concentra en el ángulo de abertura del ano que, al ser limitado, provoca una sensación de estrechez muy placentera para muchas. Para él, la sensación más poderosa se expande desde el glande, que entra y sale de la abertura vaginal a su antojo y acaricia el clítoris en las salidas más audaces. Además, el campo visual del hombre abarca el ano, los glúteos y la espalda, zonas altamente erógenas para muchos. La dominación que él ejerce y la relajación total de ella pueden favorecer el jugueteo del hombre con el ano de ella: introducir un dedo durante el coito puede ser enormemente excitante.

La Carretilla Travesti
Al borde de la cama y con los antebrazos apoyados, ella se dispone a ser "levantada" de las piernas por el hombre, quien, de pie detrás de ella, la penetra sosteniéndola de los muslos. El estímulo y el placer se concentran en los genitales de ambos, pero es el hombre quien lleva el ritmo atrayendo el cuerpo de ella hacia el suyo. La variedad de movimientos y sensaciones que permite la postura es asombrosa: circulares, ascendentes y descendentes, con las piernas de ella más cerradas o bien abiertas.

El Trapecio
El hombre se sienta con las piernas abiertas y su compañera (ya penetrada) arriba de él. Tomándola de las muñecas, ella se va relajando hacia atrás hasta caer por completo: debe estar súper relajada y entregada a la fuerza de su compañero que la atrae a su cuerpo con sus brazos provocando la embestida necesaria para el coito. Es una postura complicada ya que requiere la liviandad de ella, bastante equilibrio de ambos y la fuerza y habilidad del hombre. Ideal para cambiar la rutina y probar nuevas emociones.

El Tornillo
Nada más recomendable para ella que quiere sentir el orgasmo hasta el fondo, esta postura presiona las pompis mientras el ano es penetrado. En "El tornillo" esto se cumple a rajatabla. Ella se acuesta en el borde de la cama y tiende sus piernas flexionadas a un costado de su cuerpo (cada mujer sabrá cuál de los dos lados le resulta más confortable). Esto permite mantener el clítoris atrapado entre sus mejores aliados para llegar al preciado orgasmo. Ella puede contraer y relajar toda la zona, mientras él la penetra arrodillado frente a ella y tocando sus pechos. Un manjar.

La Fusión
Para esta postura, el hombre se sienta echando su cuerpo levemente hacia atrás y apoyando sus manos al costado del cuerpo. Las piernas pueden estirarse o flexionarse según la comodidad que se disponga y la cabeza puede estar relajada. La mujer, asumiendo el rol activo de la ocasión, pasa sus piernas por encima de su compañero y apoya sus brazos atrás del cuerpo. La estimulación previa debe ser intensa, ya que durante la penetración esta postura impide el acercamiento manual y el contacto de las bocas. Ella marca el ritmo o se pacta un encuentro pene-ano con un movimiento de ambos hacia el centro. De cualquiera de las dos formas, es esencial que el clítoris aproveche los impactos con el cuerpo de él. La mirada tiene un componente fundamental y la palabra puede ser un increíble arma para gozar la fusión por completo.

La Fusión #2
Si el hombre se relaja y apoya todo su cuerpo y ella se incorpora levemente, la fusión adquiere una variante donde la penetración es más profunda. El ritmo lo sigue llevando ella y el movimiento que sale con más facilidad es el arriba-abajo que ella debe realizar sobre su compañero. Las manos de ella pueden tocar el pecho de él o tomar su pene como si lo masturbara para aumentar el placer de ambos.

La Somnolienta
Ella se tiende de costado y el hombre se ubica en su espalda para penetrarla. Ella estira una pierna hacia atrás y la enrosca en la cintura de él. Ideal para hombres dotados y mujeres flexibles, "la somnolienta" cumple varios anhelos de las mentes fantasiosas: en primer lugar, que ella esté de espaldas a él, y al mismo tiempo acceda a su rostro y cuello. Además, que él tenga cómodo acceso al clítoris y los pechos de su compañera. La apertura de la pierna posterior de ella para recibir al pene y el abrazo de esa misma pierna alrededor del compañero es quizás lo más sexy de esta postura. Anímate!

La Hamaca
El hombre está sentado (preferentemente en una superficie dura, no la cama), con las piernas flexionadas y se toma la parte posterior de sus rodillas. De esta manera, recibe ella que se hace penetrar acomodándose en el espacio que queda entre las piernas de él y su tronco. El presiona con las rodillas el cuerpo de su compañera, la atrae hacia el suyo provocando el vaivén de ambos mientras, por ejemplo, le besa los pechos que están a la altura de su rostro. Una sensación única que recuerda el tierno ir y venir de las hamacas de la infancia. También puedes hacerlo de espaldas.

El Espejo
Ella se acuesta de espaldas, boca arriba. Levanta sus piernas y deja que él las sostenga arrodillado al final de su cuerpo y apoyando el otro brazo en el piso. El hombre penetra, domina y posee el control. La postura permite variar el sentido de la penetración y la apertura de las piernas. Los rostros no pueden acercarse y las manos poco pueden hacer en esta posición, lo cual genera una ansiedad sumamente excitante: ambos cuerpos corren juntos la carrera para llegar al orgasmo y reflejan en el otro los más variados gestos de placer y lujuria.

El Molde
Con las piernas juntas y recogidas (para que presionen bien al pene), ella se tiende de costado y relaja su cabeza hacia atrás mientras él la penetra, por el ano (excelente posición para sexo anal) Los movimientos deben ser suaves y coordinados y la penetración lenta y profunda: ambos cuerpos se amoldan como dos piezas perfectas de un rompecabezas... "El molde" es ideal para aquellas que tienen problemas en alcanzar el orgasmo y/o gustan de causar la fricción del pene durante el coito: las piernas juntas logran este efecto tan placentero: aprovéchalo.

La Amazona Travesti
En este caso, es el hombre quien se relaja y se acuesta boca arriba, con las piernas levemente abiertas y flexionadas hacia su pecho. La erección la espera a ella, que se acomoda en cuclillas amoldándose a la postura adoptada por él. Ella se "sienta" literalmente en el pene de su compañero. Debe hacerlo lentamente. Sus muslos impulsarán todo el movimiento que necesita esta postura, donde la penetración se da en sentido arriba-abajo. Sólo apta para espíritus arriesgados y mentes abiertas, "La amazona" es cuando ella cabalga a su hombre de la manera más salvaje y primitiva.

La Libélula
Ambos tendidos de costado, en un lugar cómodo y flexible, como la cama. Ella de espaldas a él, los cuerpos amoldados... En un alarde de destreza, ella pasa su pierna externa flexionada abriendo la puerta al placer: el hombre la penetra haciendo palanca con la pierna de ella, que se apoya en la cadera de él. Los secretos que el hombre puede propiciarle a su compañera por la cercanía de su oreja son el condimento perfecto para alcanzar el máximo de placer. La penetración llega hasta la mitad del camino, por lo que el goce viene de la mano del deseo de que se haga profunda y estalle en el orgasmo más excitante.

El Sometido
El hombre se acuesta cómodamente entregando su placer a la voluntad de su compañera. Aprovechar este juego de sometimiento masculino puede ser un estimulante total para ambos: el encuentro puede empezar con caricias y besos de ella a él, que permanece siempre en la misma posición, para terminar en la penetración profunda que permite la posición, donde ella se coloca de espaldas y controla los movimientos ayudándose de los brazos. Muy erótico para el hombre resulta que ella asome su rostro por sobre su hombro. Además, el hombre tiene un fácil acceso al ano y los glúteos de su compañera, quien puede disminuir la velocidad de los movimientos para disfrutar del estímulo anal o de que su pareja toque sus pechos.


El Sometido #2

Otra forma de probar esta postura es que ella extienda su cuerpo hacia atrás, apoye sus brazos en los de su compañero y extienda sus piernas hacia adelante. De esta manera, el hombre podrá llegar a sus pechos con facilidad y ella podrá apoyar sus glúteos en el vientre de su compañero y realizar movimientos circulares. El pene puede penetrar a fondo el ano, lo cual puede ser sumamente excitante para ambos.

La Catapulta
Elevar las caderas, en el caso de ella, es una valiosa fuente de placer, ya que pone en contacto con el cuerpo del hombre áreas de su cuerpo que, en posiciones más tradicionales, no se tocan. En este caso, el hombre se arrodilla y recibe el ano de su compañera dejando que ella apoye los glúteos en sus muslos. Ella puede extender sus piernas en el torso del varón o flexionarlas apoyando las plantas de los pies en su pecho. El hombre tiene fácil llegada al pene de su compañera, por lo que puede estimular la zona con las manos y mirar la penetración en primer plano. El ritmo lo marcan juntos, acorde al deseo de ambos y a la flexibilidad del ella.

La Doma Travesti
El hombre cómodamente sentado recibe a su compañera que se encaja a su cuerpo sentándose también sobre la erección de él. Ella puede hacerse desear tomando el pene con la mano y posándolo sobre su zona pubica haciendo movimientos suaves sobre ella, pero sin introducirlo. El hombre puede imponer su voluntad presionando a ella hacia su miembro lentamente, mirándola a los ojos. La pasión del abrazo, los juegos de lengua y las espaldas de ambos al alcance de la mano para causar escalofríos en el otro son algunas de sus bondades. La doma puede ser un camino hacia un orgasmo intenso e inolvidable.

La Doma #2
Ella también puede "domar" a su potro colocándose de espaldas a él y marcando el ritmo apoyando sus pies en el piso. El, a su vez, puede tocar sus pechos, besar su cuello y tirar del cabello de su compañera mientras ella se mueve. El ángulo de visión que ofrece esta variante es uno de los más excitantes para el hombre, ya que permite ver en primer plano cada embestida que realiza su compañera.

Variante de La Medusa
Si el hombre está dotado de flexibilidad y resistencia, esta posición tiene una variante muy atractiva para los amantes del balanceo durante el coito. En cuclillas, el hombre recibe a ella preparado para quedar realmente extasiado: sus movimientos pueden imitar los de una hamaca, yendo de atrás para adelante o de arriba hacia abajo con los pies bien apoyados en el piso De otra manera, él puede quedarse inmóvil y dejar que ella se mueva hasta el final.

La Posesión
Las piernas se entrelazan en esta postura sensual y placentera, donde ella permanece acostada y con las piernas abiertas esperando que su compañero la penetre sentado y tomándola de los hombros para regular el movimiento. El pene entra y sale desviando su movimiento hacia arriba del ano.

La Acrobática Travesti
No apta para cuerpos entumecidos, esta posición puede parecer incómoda, pero si la flexibilidad lo permite puede resultar muy excitante. El se acuesta relajado y erecto. Ella se coloca de espaldas a él, se hace penetrar, flexiona sus rodillas y se inclina hacia atrás, lentamente para que el pene no se salga del ano. Para activar el movimiento necesario para el coito, ella debe levantar su vientre y relajarlo sobre el de su compañero. El tiene fácil acceso al pene y los pechos de su compañera. Ella no puede estar más cargada de ocupaciones, con lo cual no tiene más que relajar el resto del cuerpo hasta acabar más cansada que nunca, lo que hace más excitante el orgasmo. Según el Kama Sutra muchas de estas posiciones están tomadas del hatha yoga, por lo cual pueden resultar difíciles para los no iniciados.

Furor Salvaje o el Perrito
También conocida como "perrito", esta posición es apasionada y salvaje. Ambos en cuatro patas, concentra una cantidad de ventajas que pocas posturas tienen: la comodidad del hombre para tocar el pene y senos de su compañera, la variedad de movimientos que permite, la posibilidad de que ella tome con una mano los testículos del hombre y la facilidad para el sexo anal. Además, la posición permite al pene "atraparse" entre los glúteos, lo cual suele ser muy excitante para el hombre. En pocas palabras, el encuentro sexual que incluye esta postura suele ser salvaje y hacer furor entre sus protagonistas. Dice el Kama-Sutra: "En el ardor de la cópula, una pareja de amantes enceguece de pasión y prosigue con gran impetuosidad, sin prestar la menor atención a los excesos".

El Molino
Boca arriba o boca abajo, ella se tiende con las piernas abiertas a recibir a su compañero que, en esta posición, la penetra de frente a las piernas de ella. La diferencia de sensaciones es notable en este tipo de penetración: las nalgas y el ano están en pleno contacto con la pelvis y los alrededores del pene del compañero y la penetración más accesible es a través de movimientos circulares. El hecho de no poder verse cara a cara le da un encanto especial a la postura. La novedad de las caricias sorprende gratamente: ella puede acariciar las nalgas de su compañero, clavar suavemente sus uñas en la parte posterior a las rodillas, asir los testículos de su compañero. El hombre; chupar los pies de ella, morder sus dedos, acercar su mano a los genitales de ambos que se están fundiendo y tomar su pene para penetrarla mejor.

Posturas Sexuales


Lado a Lado:
Es una variación del anterior, en donde ambos se encuentran recostados de costado. Esta postura es ideal para hacer el amor relajadamente y sin prisas. Permite además conversar íntimamente, acariciarse y besarse.
Se trata de una postura de penetración por detrás en la que el hombre se arrima a la espalda de ella. Es una de las posturas más cómodas y riñosas, y el contacto del cuerpo de él rodeando al de ella estimula sensaciones de seguridad.



Al levantar ella su rodilla ligeramente permite una fácil penetración, pudiendo prolongar el coito por cierto tiempo. Él puede introducir su brazo para estimular los pechos además de besarla y acariciarla en la espalda y cuello.



Ella encima:
Postura inversa a la del misionero ya que es ella la que se debe ubicar encima del hombre. En esta posición coital, es ella quien controla el ritmo de los movimientos, no se pone tanta presión sobre el cuerpo y deja libre acceso a la estimulación manual de su pene.



Esta posición es conveniente para los hombres que eyaculan rápidamente porque la gravedad ayuda a retener la expulsión del semen. El ritmo de los movimientos lo maneja ella. Esta postura le permite a ella desempeñar un rol más activo y determinar el grado de penetración, además de poder realizar los movimientos que le produzcan mayor excitación, mientras el hombre puede recostarse y disfrutar de las sensaciones

3 comentarios:

  1. FALTAN FOTOS EXPLICATIVAS ;) Y TALVES VIDEOS TAMBIEN, NO???

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  2. MALA EXPLICACION LO QUE MAS ME GUSTA ES PENETRAR DURO A UN TRANNY DARLE DURO MIENTRAS PIERNAS ABIERTAS AGARRANDOLE DE LOS TOBILLO AL RAS DE LA CAMA SE LE MASTURBA ELLA TE PIDE QUE LE DES DURO POR EL ANITO MIENTRAS LES LAMES LOS PIES Y POSTERIORMENTE LA DAS JUNTO CON ELLA

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